PROVERBIOS
1
1
Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.- 2 Para entender sabiduría y doctrina,
- Para conocer razones prudentes,
- 3 Para recibir el consejo de prudencia,
- Justicia, juicio y equidad;
- 4 Para dar sagacidad a los simples,
- Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
- 5 Oirá el sabio, y aumentará el saber,
- Y el entendido adquirirá consejo,
- 6 Para entender proverbio y declaración,
- Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
- 7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
- Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
- 8 Oye,hijo mío, la instrucción de tu padre,
- Y no desprecies la dirección de tu madre;
- 9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
- Y collares a tu cuello.
- 10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar,
- No consientas.
- 11 Si dijeren: Ven con nosotros;
- Pongamos asechanzas para derramar sangre,
- Acechemos sin motivo al inocente;
- 12 Los tragaremos vivos como el Seol,
- Y enteros, como los que caen en un abismo;
- 13 Hallaremos riquezas de toda clase,
- Llenaremos nuestras casas de despojos;
- 14 Echa tu suerte entre nosotros;
- Tengamos todos una bolsa,—
- 15 Hijo mío, no andes en camino con ellos.
- Aparta tu pie de sus veredas,
- 16 Porque sus pies corren hacia el mal,
- Y van presurosos a derramar sangre.
- 17 Porque en vano se tenderá la red
- Ante los ojos de toda ave;
- 18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas,
- Y a sus almas tienden lazo.
- 19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia,
- La cual quita la vida de sus poseedores.
- 20 La sabiduría clama en las calles,
- Alza su voz en las plazas;
- 21 Clama en los principales lugares de reunión;
- En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.
- 22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza,
- Y los burladores desearán el burlar,
- Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
- 23 Volveos a mi reprensión;
- He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,
- Y os haré saber mis palabras.
- 24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
- Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
- 25 Sino que desechasteis todo consejo mío
- Y mi reprensión no quisisteis,
- 26 También yo me reiré en vuestra calamidad,
- Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
- 27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
- Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
- Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
- 28 Entonces me llamarán, y no responderé;
- Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
- 29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
- Y no escogieron el temor de Jehová,
- 30 Ni quisieron mi consejo,
- Y menospreciaron toda reprensión mía,
- 31 Comerán del fruto de su camino,
- Y serán hastiados de sus propios consejos.
- 32 Porque el desvío de los ignorantes los matará,
- Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
- 33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente
- Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
2
- 1 Hijo mío, si recibieres mis palabras,
- Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
- 2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
- Si inclinares tu corazón a la prudencia,
- 3 Si clamares a la inteligencia,
- Y a la prudencia dieres tu voz;
- 4 Si como a la plata la buscares,
- Y la escudriñares como a tesoros,
- 5 Entonces entenderás el temor de Jehová,
- Y hallarás el conocimiento de Dios.
- 6 Porque Jehová da la sabiduría,
- Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
- 7 El provee de sana sabiduría a los rectos;
- Es escudo a los que caminan rectamente.
- 8 Es el que guarda las veredas del juicio,
- Y preserva el camino de sus santos.
- 9 Entonces entenderás justicia, juicio
- Y equidad, y todo buen camino.
- 10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,
- Y la ciencia fuere grata a tu alma,
- 11 La discreción te guardará;
- Te preservará la inteligencia,
- 12 Para librarte del mal camino,
- De los hombres que hablan perversidades,
- 13 Que dejan los caminos derechos,
- Para andar por sendas tenebrosas;
- 14 Que se alegran haciendo el mal,
- Que se huelgan en las perversidades del vicio;
- 15 Cuyas veredas son torcidas,
- Y torcidos sus caminos.
- 16 Serás librado de la mujer extraña,
- De la ajena que halaga con sus palabras,
- 17 La cual abandona al compañero de su juventud,
- Y se olvida del pacto de su Dios.
- 18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
- Y sus veredas hacia los muertos;
- 19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
- Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
- 20 Así andarás por el camino de los buenos,
- Y seguirás las veredas de los justos;
- 21 Porque los rectos habitarán la tierra,
- Y los perfectos permanecerán en ella,
- 22 Mas los impíos serán cortados de la tierra,
- Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.
3
- 1 Hijo mío, no te olvides de mi ley,
- Y tu corazón guarde mis mandamientos;
- 2 Porque largura de días y años de vida
- Y paz te aumentarán.
- 3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;
- Atalas a tu cuello,
- Escríbelas en la tabla de tu corazón;
- 4 Y hallarás gracia y buena opinión
- Ante los ojos de Dios y de los hombres.
- 5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
- Y no te apoyes en tu propia prudencia.
- 6 Reconócelo en todos tus caminos,
- Y él enderezará tus veredas.
- 7 No seas sabio en tu propia opinión;
- Teme a Jehová, y apártate del mal;
- 8 Porque será medicina a tu cuerpo,
- Y refrigerio para tus huesos.
- 9 Honra a Jehová con tus bienes,
- Y con las primicias de todos tus frutos;
- 10 Y serán llenos tus graneros con abundancia,
- Y tus lagares rebosarán de mosto.
- 11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,
- Ni te fatigues de su corrección;
- 12 Porque Jehová al que ama castiga,
- Como el padre al hijo a quien quiere.
- 13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,
- Y que obtiene la inteligencia;
- 14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,
- Y sus frutos más que el oro fino.
- 15 Más preciosa es que las piedras preciosas;
- Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.
- 16 Largura de días está en su mano derecha;
- En su izquierda, riquezas y honra.
- 17 Sus caminos son caminos deleitosos,
- Y todas sus veredas paz.
- 18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano,
- Y bienaventurados son los que la retienen.
- 19 Jehová con sabiduría fundó la tierra;
- Afirmó los cielos con inteligencia.
- 20 Con su ciencia los abismos fueron divididos,
- Y destilan rocío los cielos.
- 21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos;
- Guarda la ley y el consejo,
- 22 Y serán vida a tu alma,
- Y gracia a tu cuello.
- 23 Entonces andarás por tu camino confiadamente,
- Y tu pie no tropezará.
- 24 Cuando te acuestes, no tendrás temor,
- Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.
- 25 No tendrás temor de pavor repentino,
- Ni de la ruina de los impíos cuando viniere,
- 26 Porque Jehová será tu confianza,
- Y él preservará tu pie de quedar preso.
- 27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido,
- Cuando tuvieres poder para hacerlo.
- 28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve,
- Y mañana te daré,
- Cuando tienes contigo qué darle.
- 29 No intentes mal contra tu prójimo
- Que habita confiado junto a ti.
- 30 No tengas pleito con nadie sin razón,
- Si no te han hecho agravio.
- 31 No envidies al hombre injusto,
- Ni escojas ninguno de sus caminos.
- 32 Porque Jehová abomina al perverso;
- Mas su comunión íntima es con los justos.
- 33 La maldición de Jehová está en la casa del impío,
- Pero bendecirá la morada de los justos.
- 34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores,
- Y a los humildes dará gracia.
- 35 Los sabios heredarán honra,
- Mas los necios llevarán ignominia.
4
- 1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre,
- Y estad atentos, para que conozcáis cordura.
- 2 Porque os doy buena enseñanza;
- No desamparéis mi ley.
- 3 Porque yo también fui hijo de mi padre,
- Delicado y único delante de mi madre.
- 4 Y él me enseñaba, y me decía:
- Retenga tu corazón mis razones,
- Guarda mis mandamientos, y vivirás.
- 5 Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia;
- No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca;
- 6 No la dejes, y ella te guardará;
- Amala, y te conservará.
- 7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría;
- Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.
- 8 Engrandécela, y ella te engrandecerá;
- Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado.
- 9 Adorno de gracia dará a tu cabeza;
- Corona de hermosura te entregará.
- 10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones,
- Y se te multiplicarán años de vida.
- 11 Por el camino de la sabiduría te he encaminado,
- Y por veredas derechas te he hecho andar.
- 12 Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos,
- Y si corrieres, no tropezarás.
- 13 Retén el consejo, no lo dejes;
- Guárdalo, porque eso es tu vida.
- 14 No entres por la vereda de los impíos,
- Ni vayas por el camino de los malos.
- 15 Déjala, no pases por ella;
- Apártate de ella, pasa.
- 16 Porque no duermen ellos si no han hecho mal,
- Y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno.
- 17 Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos;
- 18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
- Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
- 19 El camino de los impíos es como la oscuridad;
- No saben en qué tropiezan.
- 20 Hijo mío, está atento a mis palabras;
- Inclina tu oído a mis razones.
- 21 No se aparten de tus ojos;
- Guárdalas en medio de tu corazón;
- 22 Porque son vida a los que las hallan,
- Y medicina a todo su cuerpo.
- 23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
- Porque de él mana la vida.
- 24 Aparta de ti la perversidad de la boca,
- Y aleja de ti la iniquidad de los labios.
- 25 Tus ojos miren lo recto,
- Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
- 26 Examina la senda de tus pies,
- Y todos tus caminos sean rectos.
- 27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;
- Aparta tu pie del mal.
5
- 1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría,
- Y a mi inteligencia inclina tu oído,
- 2 Para que guardes consejo,
- Y tus labios conserven la ciencia.
- 3 Porque los labios de la mujer extraña destilan miel,
- Y su paladar es más blando que el aceite;
- 4 Mas su fin es amargo como el ajenjo,
- Agudo como espada de dos filos.
- 5 Sus pies descienden a la muerte;
- Sus pasos conducen al Seol.
- 6 Sus caminos son inestables; no los conocerás,
- Si no considerares el camino de vida.
- 7 Ahora pues, hijos, oídme,
- Y no os apartéis de las razones de mi boca.
- 8 Aleja de ella tu camino,
- Y no te acerques a la puerta de su casa;
- 9 Para que no des a los extraños tu honor,
- Y tus años al cruel;
- 10 No sea que extraños se sacien de tu fuerza,
- Y tus trabajos estén en casa del extraño;
- 11 Y gimas al final,
- Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,
- 12 Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo,
- Y mi corazón menospreció la reprensión;
- 13 No oí la voz de los que me instruían,
- Y a los que me enseñaban no incliné mi oído!
- 14 Casi en todo mal he estado,
- En medio de la sociedad y de la congregación.
- 15 Bebe el agua de tu misma cisterna,
- Y los raudales de tu propio pozo.
- 16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,
- Y tus corrientes de aguas por las plazas?
- 17 Sean para ti solo,
- Y no para los extraños contigo.
- 18 Sea bendito tu manantial,
- Y alégrate con la mujer de tu juventud,
- 19 Como cierva amada y graciosa gacela.
- Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
- Y en su amor recréate siempre.
- 20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena,
- Y abrazarás el seno de la extraña?
- 21 Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová,
- Y él considera todas sus veredas.
- 22 Prenderán al impío sus propias iniquidades,
- Y retenido será con las cuerdas de su pecado.
- 23 El morirá por falta de corrección,
- Y errará por lo inmenso de su locura.
6
- 1 Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo,
- Si has empeñado tu palabra a un extraño,
- 2 Te has enlazado con las palabras de tu boca,
- Y has quedado preso en los dichos de tus labios.
- 3 Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate,
- Ya que has caído en la mano de tu prójimo;
- Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
- 4 No des sueño a tus ojos,
- Ni a tus párpados adormecimiento;
- 5 Escápate como gacela de la mano del cazador,
- Y como ave de la mano del que arma lazos.
- 6 Ve a la hormiga, oh perezoso,
- Mira sus caminos, y sé sabio;
- 7 La cual no teniendo capitán,
- Ni gobernador, ni señor,
- 8 Prepara en el verano su comida,
- Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.
- 9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir?
- ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
- 10 Un poco de sueño, un poco de dormitar,
- Y cruzar por un poco las manos para reposo;
- 11 Así vendrá tu necesidad como caminante,
- Y tu pobreza como hombre armado.
- 12 El hombre malo, el hombre depravado,
- Es el que anda en perversidad de boca;
- 13 Que guiña los ojos, que habla con los pies,
- Que hace señas con los dedos.
- 14 Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo;
- Siembra las discordias.
- 15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente;
- Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
- 16 Seis cosas aborrece Jehová,
- Y aun siete abomina su alma:
- 17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
- Las manos derramadoras de sangre inocente,
- 18 El corazón que maquina pensamientos inicuos,
- Los pies presurosos para correr al mal,
- 19 El testigo falso que habla mentiras,
- Y el que siembra discordia entre hermanos.
- 20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre,
- Y no dejes la enseñanza de tu madre;
- 21 Atalos siempre en tu corazón,
- Enlázalos a tu cuello.
- 22 Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán;
- Hablarán contigo cuando despiertes.
- 23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,
- Y camino de vida las reprensiones que te instruyen,
- 24 Para que te guarden de la mala mujer,
- De la blandura de la lengua de la mujer extraña.
- 25 No codicies su hermosura en tu corazón,
- Ni ella te prenda con sus ojos;
- 26 Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan;
- Y la mujer caza la preciosa alma del varón.
- 27 ¿Tomará el hombre fuego en su seno
- Sin que sus vestidos ardan?
- 28 ¿Andará el hombre sobre brasas
- Sin que sus pies se quemen?
- 29 Así es el que se llega a la mujer de su prójimo;
- No quedará impune ninguno que la tocare.
- 30 No tienen en poco al ladrón si hurta
- Para saciar su apetito cuando tiene hambre;
- 31 Pero si es sorprendido, pagará siete veces;
- Entregará todo el haber de su casa.
- 32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento;
- Corrompe su alma el que tal hace.
- 33 Heridas y vergüenza hallará,
- Y su afrenta nunca será borrada.
- 34 Porque los celos son el furor del hombre,
- Y no perdonará en el día de la venganza.
- 35 No aceptará ningún rescate,
- Ni querrá perdonar, aunque multipliques los dones.
7
- 1 Hijo mío, guarda mis razones,
- Y atesora contigo mis mandamientos.
- 2 Guarda mis mandamientos y vivirás,
- Y mi ley como las niñas de tus ojos.
- 3 Lígalos a tus dedos;
- Escríbelos en la tabla de tu corazón.
- 4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana,
- Y a la inteligencia llama parienta;
- 5 Para que te guarden de la mujer ajena,
- Y de la extraña que ablanda sus palabras.
- 6 Porque mirando yo por la ventana de mi casa,
- Por mi celosía,
- 7 Vi entre los simples,
- Consideré entre los jóvenes,
- A un joven falto de entendimiento,
- 8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina,
- E iba camino a la casa de ella,
- 9 A la tarde del día, cuando ya oscurecía,
- En la oscuridad y tinieblas de la noche.
- 10 Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro,
- Con atavío de ramera y astuta de corazón.
- 11 Alborotadora y rencillosa,
- Sus pies no pueden estar en casa;
- 12 Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas,
- Acechando por todas las esquinas.
- 13 Se asió de él, y le besó.
- Con semblante descarado le dijo:
- 14 Sacrificios de paz había prometido,
- Hoy he pagado mis votos;
- 15 Por tanto, he salido a encontrarte,
- Buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.
- 16 He adornado mi cama con colchas
- Recamadas con cordoncillo de Egipto;
- 17 He perfumado mi cámara
- Con mirra, áloes y canela.
- 18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana;
- Alegrémonos en amores.
- 19 Porque el marido no está en casa;
- Se ha ido a un largo viaje.
- 20 La bolsa de dinero llevó en su mano;
- El día señalado volverá a su casa.
- 21 Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras,
- Le obligó con la zalamería de sus labios.
- 22 Al punto se marchó tras ella,
- Como va el buey al degolladero,
- Y como el necio a las prisiones para ser castigado;
- 23 Como el ave que se apresura a la red,
- Y no sabe que es contra su vida,
- Hasta que la saeta traspasa su corazón.
- 24 Ahora pues, hijos, oídme,
- Y estad atentos a las razones de mi boca.
- 25 No se aparte tu corazón a sus caminos;
- No yerres en sus veredas.
- 26 Porque a muchos ha hecho caer heridos,
- Y aun los más fuertes han sido muertos por ella.
- 27 Camino al Seol es su casa,
- Que conduce a las cámaras de la muerte.
8
- 1 ¿No clama la sabiduría,
- Y da su voz la inteligencia?
- 2 En las alturas junto al camino,
- A las encrucijadas de las veredas se para;
- 3 En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,
- A la entrada de las puertas da voces:
- 4 Oh hombres, a vosotros clamo;
- Dirijo mi voz a los hijos de los hombres.
- 5 Entended, oh simples, discreción;
- Y vosotros, necios, entrad en cordura.
- 6 Oíd, porque hablaré cosas excelentes,
- Y abriré mis labios para cosas rectas.
- 7 Porque mi boca hablará verdad,
- Y la impiedad abominan mis labios.
- 8 Justas son todas las razones de mi boca;
- No hay en ellas cosa perversa ni torcida.
- 9 Todas ellas son rectas al que entiende,
- Y razonables a los que han hallado sabiduría.
- 10 Recibid mi enseñanza, y no plata;
- Y ciencia antes que el oro escogido.
- 11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;
- Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.
- 12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura,
- Y hallo la ciencia de los consejos.
- 13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;
- La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
- Y la boca perversa, aborrezco.
- 14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;
- Yo soy la inteligencia; mío es el poder.
- 15 Por mí reinan los reyes,
- Y los príncipes determinan justicia.
- 16 Por mí dominan los príncipes,
- Y todos los gobernadores juzgan la tierra.
- 17 Yo amo a los que me aman,
- Y me hallan los que temprano me buscan.
- 18 Las riquezas y la honra están conmigo;
- Riquezas duraderas, y justicia.
- 19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado;
- Y mi rédito mejor que la plata escogida.
- 20 Por vereda de justicia guiaré,
- Por en medio de sendas de juicio,
- 21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad,
- Y que yo llene sus tesoros.
- 22 Jehová me poseía en el principio,
- Ya de antiguo, antes de sus obras.
- 23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,
- Antes de la tierra.
- 24 Antes de los abismos fui engendrada;
- Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
- 25 Antes que los montes fuesen formados,
- Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;
- 26 No había aún hecho la tierra, ni los campos,
- Ni el principio del polvo del mundo.
- 27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
- Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;
- 28 Cuando afirmaba los cielos arriba,
- Cuando afirmaba las fuentes del abismo;
- 29 Cuando ponía al mar su estatuto,
- Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
- Cuando establecía los fundamentos de la tierra,
- 30 Con él estaba yo ordenándolo todo,
- Y era su delicia de día en día,
- Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
- 31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra;
- Y mis delicias son con los hijos de los hombres.
- 32 Ahora, pues, hijos, oídme,
- Y bienaventurados los que guardan mis caminos.
- 33 Atended el consejo, y sed sabios,
- Y no lo menospreciéis.
- 34 Bienaventurado el hombre que me escucha,
- Velando a mis puertas cada día,
- Aguardando a los postes de mis puertas.
- 35 Porque el que me halle, hallará la vida,
- Y alcanzará el favor de Jehová.
- 36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma;
- Todos los que me aborrecen aman la muerte.
9
- 1 La sabiduría edificó su casa,
- Labró sus siete columnas.
- 2 Mató sus víctimas, mezcló su vino,
- Y puso su mesa.
- 3 Envió sus criadas;
- Sobre lo más alto de la ciudad clamó.
- 4 Dice a cualquier simple: Ven acá.
- A los faltos de cordura dice:
- 5 Venid, comed mi pan,
- Y bebed del vino que yo he mezclado.
- 6 Dejad las simplezas, y vivid,
- Y andad por el camino de la inteligencia.
- 7 El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta;
- El que reprende al impío, se atrae mancha.
- 8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca;
- Corrige al sabio, y te amará.
- 9 Da al sabio, y será más sabio;
- Enseña al justo, y aumentará su saber.
- 10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
- Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
- 11 Porque por mí se aumentarán tus días,
- Y años de vida se te añadirán.
- 12 Si fueres sabio, para ti lo serás;
- Y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.
- 13 La mujer insensata es alborotadora;
- Es simple e ignorante.
- 14 Se sienta en una silla a la puerta de su casa,
- En los lugares altos de la ciudad,
- 15 Para llamar a los que pasan por el camino,
- Que van por sus caminos derechos.
- 16 Dice a cualquier simple: Ven acá.
- A los faltos de cordura dijo:
- 17 Las aguas hurtadas son dulces,
- Y el pan comido en oculto es sabroso.
- 18 Y no saben que allí están los muertos;
- Que sus convidados están en lo profundo del Seol.
10
- 1 Los proverbios de Salomón.
- El hijo sabio alegra al padre,
- Pero el hijo necio es tristeza de su madre.
- 2 Los tesoros de maldad no serán de provecho;
- Mas la justicia libra de muerte.
- 3 Jehová no dejará padecer hambre al justo;
- Mas la iniquidad lanzará a los impíos.
- 4 La mano negligente empobrece;
- Mas la mano de los diligentes enriquece.
- 5 El que recoge en el verano es hombre entendido;
- El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.
- 6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo;
- Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
- 7 La memoria del justo será bendita;
- Mas el nombre de los impíos se pudrirá.
- 8 El sabio de corazón recibirá los mandamientos;
- Mas el necio de labios caerá.
- 9 El que camina en integridad anda confiado;
- Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
- 10 El que guiña el ojo acarrea tristeza;
- Y el necio de labios será castigado.
- 11 Manantial de vida es la boca del justo;
- Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
- 12 El odio despierta rencillas;
- Pero el amor cubrirá todas las faltas.
- 13 En los labios del prudente se halla sabiduría;
- Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.
- 14 Los sabios guardan la sabiduría;
- Mas la boca del necio es calamidad cercana.
- 15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada;
- Y el desmayo de los pobres es su pobreza.
- 16 La obra del justo es para vida;
- Mas el fruto del impío es para pecado.
- 17 Camino a la vida es guardar la instrucción;
- Pero quien desecha la reprensión, yerra.
- 18 El que encubre el odio es de labios mentirosos;
- Y el que propaga calumnia es necio.
- 19 En las muchas palabras no falta pecado;
- Mas el que refrena sus labios es prudente.
- 20 Plata escogida es la lengua del justo;
- Mas el corazón de los impíos es como nada.
- 21 Los labios del justo apacientan a muchos,
- Mas los necios mueren por falta de entendimiento.
- 22 La bendición de Jehová es la que enriquece,
- Y no añade tristeza con ella.
- 23 El hacer maldad es como una diversión al insensato;
- Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.
- 24 Lo que el impío teme, eso le vendrá;
- Pero a los justos les será dado lo que desean.
- 25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece;
- Mas el justo permanece para siempre.
- 26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos,
- Así es el perezoso a los que lo envían.
- 27 El temor de Jehová aumentará los días;
- Mas los años de los impíos serán acortados.
- 28 La esperanza de los justos es alegría;
- Mas la esperanza de los impíos perecerá.
- 29 El camino de Jehová es fortaleza al perfecto;
- Pero es destrucción a los que hacen maldad.
- 30 El justo no será removido jamás;
- Pero los impíos no habitarán la tierra.
- 31 La boca del justo producirá sabiduría;
- Mas la lengua perversa será cortada.
- 32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada;
- Mas la boca de los impíos habla perversidades.
11
- 1 El peso falso es abominación a Jehová;
- Mas la pesa cabal le agrada.
- 2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra;
- Mas con los humildes está la sabiduría.
- 3 La integridad de los rectos los encaminará;
- Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.
- 4 No aprovecharán las riquezas en el día de la ira;
- Mas la justicia librará de muerte.
- 5 La justicia del perfecto enderezará su camino;
- Mas el impío por su impiedad caerá.
- 6 La justicia de los rectos los librará;
- Mas los pecadores serán atrapados en su pecado.
- 7 Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza;
- Y la expectación de los malos perecerá.
- 8 El justo es librado de la tribulación;
- Mas el impío entra en lugar suyo.
- 9 El hipócrita con la boca daña a su prójimo;
- Mas los justos son librados con la sabiduría.
- 10 En el bien de los justos la ciudad se alegra;
- Mas cuando los impíos perecen hay fiesta.
- 11 Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida;
- Mas por la boca de los impíos será trastornada.
- 12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo;
- Mas el hombre prudente calla.
- 13 El que anda en chismes descubre el secreto;
- Mas el de espíritu fiel lo guarda todo.
- 14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;
- Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.
- 15 Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño;
- Mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.
- 16 La mujer agraciada tendrá honra,
- Y los fuertes tendrán riquezas.
- 17 A su alma hace bien el hombre misericordioso;
- Mas el cruel se atormenta a sí mismo.
- 18 El impío hace obra falsa;
- Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.
- 19 Como la justicia conduce a la vida,
- Así el que sigue el mal lo hace para su muerte.
- 20 Abominación son a Jehová los perversos de corazón;
- Mas los perfectos de camino le son agradables.
- 21 Tarde o temprano, el malo será castigado;
- Mas la descendencia de los justos será librada.
- 22 Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo
- Es la mujer hermosa y apartada de razón.
- 23 El deseo de los justos es solamente el bien;
- Mas la esperanza de los impíos es el enojo.
- 24 Hay quienes reparten, y les es añadido más;
- Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
- 25 El alma generosa será prosperada;
- Y el que saciare, él también será saciado.
- 26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá;
- Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.
- 27 El que procura el bien buscará favor;
- Mas al que busca el mal, éste le vendrá.
- 28 El que confía en sus riquezas caerá;
- Mas los justos reverdecerán como ramas.
- 29 El que turba su casa heredará viento;
- Y el necio será siervo del sabio de corazón.
- 30 El fruto del justo es árbol de vida;
- Y el que gana almas es sabio.
- 31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra;
- ¡Cuánto más el impío y el pecador!
12
- 1 El que ama la instrucción ama la sabiduría;
- Mas el que aborrece la reprensión es ignorante.
- 2 El bueno alcanzará favor de Jehová;
- Mas él condenará al hombre de malos pensamientos.
- 3 El hombre no se afirmará por medio de la impiedad;
- Mas la raíz de los justos no será removida.
- 4 La mujer virtuosa es corona de su marido;
- Mas la mala, como carcoma en sus huesos.
- 5 Los pensamientos de los justos son rectitud;
- Mas los consejos de los impíos, engaño.
- 6 Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre;
- Mas la boca de los rectos los librará.
- 7 Dios trastornará a los impíos, y no serán más;
- Pero la casa de los justos permanecerá firme.
- 8 Según su sabiduría es alabado el hombre;
- Mas el perverso de corazón será menospreciado.
- 9 Más vale el despreciado que tiene servidores,
- Que el que se jacta, y carece de pan.
- 10 El justo cuida de la vida de su bestia;
- Mas el corazón de los impíos es cruel.
- 11 El que labra su tierra se saciará de pan;
- Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.
- 12 Codicia el impío la red de los malvados;
- Mas la raíz de los justos dará fruto.
- 13 El impío es enredado en la prevaricación de sus labios;
- Mas el justo saldrá de la tribulación.
- 14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca;
- Y le será pagado según la obra de sus manos.
- 15 El camino del necio es derecho en su opinión;
- Mas el que obedece al consejo es sabio.
- 16 El necio al punto da a conocer su ira;
- Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.
- 17 El que habla verdad declara justicia;
- Mas el testigo mentiroso, engaño.
- 18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;
- Mas la lengua de los sabios es medicina.
- 19 El labio veraz permanecerá para siempre;
- Mas la lengua mentirosa sólo por un momento.
- 20 Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal;
- Pero alegría en el de los que piensan el bien.
- 21 Ninguna adversidad acontecerá al justo;
- Mas los impíos serán colmados de males.
- 22 Los labios mentirosos son abominación a Jehová;
- Pero los que hacen verdad son su contentamiento.
- 23 El hombre cuerdo encubre su saber;
- Mas el corazón de los necios publica la necedad.
- 24 La mano de los diligentes señoreará;
- Mas la negligencia será tributaria.
- 25 La congoja en el corazón del hombre lo abate;
- Mas la buena palabra lo alegra.
- 26 El justo sirve de guía a su prójimo;
- Mas el camino de los impíos les hace errar.
- 27 El indolente ni aun asará lo que ha cazado;
- Pero haber precioso del hombre es la diligencia.
- 28 En el camino de la justicia está la vida;
- Y en sus caminos no hay muerte.
13
- 1 El hijo sabio recibe el consejo del padre;
- Mas el burlador no escucha las reprensiones.
- 2 Del fruto de su boca el hombre comerá el bien;
- Mas el alma de los prevaricadores hallará el mal.
- 3 El que guarda su boca guarda su alma;
- Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.
- 4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza;
- Mas el alma de los diligentes será prosperada.
- 5 El justo aborrece la palabra de mentira;
- Mas el impío se hace odioso e infame.
- 6 La justicia guarda al de perfecto camino;
- Mas la impiedad trastornará al pecador.
- 7 Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada;
- Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.
- 8 El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas;
- Pero el pobre no oye censuras.
- 9 La luz de los justos se alegrará;
- Mas se apagará la lámpara de los impíos.
- 10 Ciertamente la soberbia concebirá contienda;
- Mas con los avisados está la sabiduría.
- 11 Las riquezas de vanidad disminuirán;
- Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.
- 12 La esperanza que se demora es tormento del corazón;
- Pero árbol de vida es el deseo cumplido.
- 13 El que menosprecia el precepto perecerá por ello;
- Mas el que teme el mandamiento será recompensado.
- 14 La ley del sabio es manantial de vida
- Para apartarse de los lazos de la muerte.
- 15 El buen entendimiento da gracia;
- Mas el camino de los transgresores es duro.
- 16 Todo hombre prudente procede con sabiduría;
- Mas el necio manifestará necedad.
- 17 El mal mensajero acarrea desgracia;
- Mas el mensajero fiel acarrea salud.
- 18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo;
- Mas el que guarda la corrección recibirá honra.
- 19 El deseo cumplido regocija el alma;
- Pero apartarse del mal es abominación a los necios.
- 20 El que anda con sabios, sabio será;
- Mas el que se junta con necios será quebrantado.
- 21 El mal perseguirá a los pecadores,
- Mas los justos serán premiados con el bien.
- 22 El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos;
- Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.
- 23 En el barbecho de los pobres hay mucho pan;
- Mas se pierde por falta de juicio.
- 24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece;
- Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.
- 25 El justo come hasta saciar su alma;
- Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.
14
- 1 La mujer sabia edifica su casa;
- Mas la necia con sus manos la derriba.
- 2 El que camina en su rectitud teme a Jehová;
- Mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.
- 3 En la boca del necio está la vara de la soberbia;
- Mas los labios de los sabios los guardarán.
- 4 Sin bueyes el granero está vacío;
- Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.
- 5 El testigo verdadero no mentirá;
- Mas el testigo falso hablará mentiras.
- 6 Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla;
- Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil.
- 7 Vete de delante del hombre necio,
- Porque en él no hallarás labios de ciencia.
- 8 La ciencia del prudente está en entender su camino;
- Mas la indiscreción de los necios es engaño.
- 9 Los necios se mofan del pecado;
- Mas entre los rectos hay buena voluntad.
- 10 El corazón conoce la amargura de su alma;
- Y extraño no se entremeterá en su alegría.
- 11 La casa de los impíos será asolada;
- Pero florecerá la tienda de los rectos.
- 12 Hay camino que al hombre le parece derecho;
- Pero su fin es camino de muerte.
- 13 Aun en la risa tendrá dolor el corazón;
- Y el término de la alegría es congoja.
- 14 De sus caminos será hastiado el necio de corazón;
- Pero el hombre de bien estará contento del suyo.
- 15 El simple todo lo cree;
- Mas el avisado mira bien sus pasos.
- 16 El sabio teme y se aparta del mal;
- Mas el insensato se muestra insolente y confiado.
- 17 El que fácilmente se enoja hará locuras;
- Y el hombre perverso será aborrecido.
- 18 Los simples heredarán necedad;
- Mas los prudentes se coronarán de sabiduría.
- 19 Los malos se inclinarán delante de los buenos,
- Y los impíos a las puertas del justo.
- 20 El pobre es odioso aun a su amigo;
- Pero muchos son los que aman al rico.
- 21 Peca el que menosprecia a su prójimo;
- Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.
- 22 ¿No yerran los que piensan el mal?
- Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.
- 23 En toda labor hay fruto;
- Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.
- 24 Las riquezas de los sabios son su corona;
- Pero la insensatez de los necios es infatuación.
- 25 El testigo verdadero libra las almas;
- Mas el engañoso hablará mentiras.
- 26 En el temor de Jehová está la fuerte confianza;
- Y esperanza tendrán sus hijos.
- 27 El temor de Jehová es manantial de vida
- Para apartarse de los lazos de la muerte.
- 28 En la multitud del pueblo está la gloria del rey;
- Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.
- 29 El que tarda en airarse es grande de entendimiento;
- Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.
- 30 El corazón apacible es vida de la carne;
- Mas la envidia es carcoma de los huesos.
- 31 El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor;
- Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.
- 32 Por su maldad será lanzado el impío;
- Mas el justo en su muerte tiene esperanza.
- 33 En el corazón del prudente reposa la sabiduría;
- Pero no es conocida en medio de los necios.
- 34 La justicia engrandece a la nación;
- Mas el pecado es afrenta de las naciones.
- 35 La benevolencia del rey es para con el servidor entendido;
- Mas su enojo contra el que lo avergüenza.
15
- 1 La blanda respuesta quita la ira;
- Mas la palabra áspera hace subir el furor.
- 2 La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
- Mas la boca de los necios hablará sandeces.
- 3 Los ojos de Jehová están en todo lugar,
- Mirando a los malos y a los buenos.
- 4 La lengua apacible es árbol de vida;
- Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
- 5 El necio menosprecia el consejo de su padre;
- Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.
- 6 En la casa del justo hay gran provisión;
- Pero turbación en las ganancias del impío.
- 7 La boca de los sabios esparce sabiduría;
- No así el corazón de los necios.
- 8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová;
- Mas la oración de los rectos es su gozo.
- 9 Abominación es a Jehová el camino del impío;
- Mas él ama al que sigue justicia.
- 10 La reconvención es molesta al que deja el camino;
- Y el que aborrece la corrección morirá.
- 11 El Seol y el Abadón están delante de Jehová;
- ¡Cuánto más los corazones de los hombres!
- 12 El escarnecedor no ama al que le reprende,
- Ni se junta con los sabios.
- 13 El corazón alegre hermosea el rostro;
- Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.
- 14 El corazón entendido busca la sabiduría;
- Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
- 15 Todos los días del afligido son difíciles;
- Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.
- 16 Mejor es lo poco con el temor de Jehová,
- Que el gran tesoro donde hay turbación.
- 17 Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,
- Que de buey engordado donde hay odio.
- 18 El hombre iracundo promueve contiendas;
- Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.
- 19 El camino del perezoso es como seto de espinos;
- Mas la vereda de los rectos, como una calzada.
- 20 El hijo sabio alegra al padre;
- Mas el hombre necio menosprecia a su madre.
- 21 La necedad es alegría al falto de entendimiento;
- Mas el hombre entendido endereza sus pasos.
- 22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo;
- Mas en la multitud de consejeros se afirman.
- 23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca;
- Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!
- 24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido,
- Para apartarse del Seol abajo.
- 25 Jehová asolará la casa de los soberbios;
- Pero afirmará la heredad de la viuda.
- 26 Abominación son a Jehová los pensamientos del malo;
- Mas las expresiones de los limpios son limpias.
- 27 Alborota su casa el codicioso;
- Mas el que aborrece el soborno vivirá.
- 28 El corazón del justo piensa para responder;
- Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
- 29 Jehová está lejos de los impíos;
- Pero él oye la oración de los justos.
- 30 La luz de los ojos alegra el corazón,
- Y la buena nueva conforta los huesos.
- 31 El oído que escucha las amonestaciones de la vida,
- Entre los sabios morará.
- 32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;
- Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.
- 33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría;
- Y a la honra precede la humildad.
16
- 1 Del hombre son las disposiciones del corazón;
- Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
- 2 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión;
- Pero Jehová pesa los espíritus.
- 3 Encomienda a Jehová tus obras,
- Y tus pensamientos serán afirmados.
- 4 Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo,
- Y aun al impío para el día malo.
- 5 Abominación es a Jehová todo altivo de corazón;
- Ciertamente no quedará impune.
- 6 Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
- Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.
- 7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová,
- Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
- 8 Mejor es lo poco con justicia
- Que la muchedumbre de frutos sin derecho.
- 9 El corazón del hombre piensa su camino;
- Mas Jehová endereza sus pasos.
- 10 Oráculo hay en los labios del rey;
- En juicio no prevaricará su boca.
- 11 Peso y balanzas justas son de Jehová;
- Obra suya son todas las pesas de la bolsa.
- 12 Abominación es a los reyes hacer impiedad,
- Porque con justicia será afirmado el trono.
- 13 Los labios justos son el contentamiento de los reyes,
- Y éstos aman al que habla lo recto.
- 14 La ira del rey es mensajero de muerte;
- Mas el hombre sabio la evitará.
- 15 En la alegría del rostro del rey está la vida,
- Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.
- 16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;
- Y adquirir inteligencia vale más que la plata.
- 17 El camino de los rectos se aparta del mal;
- Su vida guarda el que guarda su camino.
- 18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,
- Y antes de la caída la altivez de espíritu.
- 19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes
- Que repartir despojos con los soberbios.
- 20 El entendido en la palabra hallará el bien,
- Y el que confía en Jehová es bienaventurado.
- 21 El sabio de corazón es llamado prudente,
- Y la dulzura de labios aumenta el saber.
- 22 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee;
- Mas la erudición de los necios es necedad.
- 23 El corazón del sabio hace prudente su boca,
- Y añade gracia a sus labios.
- 24 Panal de miel son los dichos suaves;
- Suavidad al alma y medicina para los huesos.
- 25 Hay camino que parece derecho al hombre,
- Pero su fin es camino de muerte.
- 26 El alma del que trabaja, trabaja para sí,
- Porque su boca le estimula.
- 27 El hombre perverso cava en busca del mal,
- Y en sus labios hay como llama de fuego.
- 28 El hombre perverso levanta contienda,
- Y el chismoso aparta a los mejores amigos.
- 29 El hombre malo lisonjea a su prójimo,
- Y le hace andar por camino no bueno.
- 30 Cierra sus ojos para pensar perversidades;
- Mueve sus labios, efectúa el mal.
- 31 Corona de honra es la vejez
- Que se halla en el camino de justicia.
- 32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte;
- Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
- 33 La suerte se echa en el regazo;
- Mas de Jehová es la decisión de ella.
17
- 1 Mejor es un bocado seco, y en paz,
- Que casa de contiendas llena de provisiones.
- 2 El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra,
- Y con los hermanos compartirá la herencia.
- 3 El crisol para la plata, y la hornaza para el oro;
- Pero Jehová prueba los corazones.
- 4 El malo está atento al labio inicuo;
- Y el mentiroso escucha la lengua detractora.
- 5 El que escarnece al pobre afrenta a su Hacedor;
- Y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo.
- 6 Corona de los viejos son los nietos,
- Y la honra de los hijos, sus padres.
- 7 No conviene al necio la altilocuencia;
- ¡Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso!
- 8 Piedra preciosa es el soborno para el que lo practica;
- Adondequiera que se vuelve, halla prosperidad.
- 9 El que cubre la falta busca amistad;
- Mas el que la divulga, aparta al amigo.
- 10 La reprensión aprovecha al entendido,
- Más que cien azotes al necio.
- 11 El rebelde no busca sino el mal,
- Y mensajero cruel será enviado contra él.
- 12 Mejor es encontrarse con una osa a la cual han robado sus cachorros,
- Que con un fatuo en su necedad.
- 13 El que da mal por bien,
- No se apartará el mal de su casa.
- 14 El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas;
- Deja, pues, la contienda, antes que se enrede.
- 15 El que justifica al impío, y el que condena al justo,
- Ambos son igualmente abominación a Jehová.
- 16 ¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría,
- No teniendo entendimiento?
- 17 En todo tiempo ama el amigo,
- Y es como un hermano en tiempo de angustia.
- 18 El hombre falto de entendimiento presta fianzas,
- Y sale por fiador en presencia de su amigo.
- 19 El que ama la disputa, ama la transgresión;
- Y el que abre demasiado la puerta busca su ruina.
- 20 El perverso de corazón nunca hallará el bien,
- Y el que revuelve con su lengua caerá en el mal.
- 21 El que engendra al insensato, para su tristeza lo engendra;
- Y el padre del necio no se alegrará.
- 22 El corazón alegre constituye buen remedio;
- Mas el espíritu triste seca los huesos.
- 23 El impío toma soborno del seno
- Para pervertir las sendas de la justicia.
- 24 En el rostro del entendido aparece la sabiduría;
- Mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra.
- 25 El hijo necio es pesadumbre de su padre,
- Y amargura a la que lo dio a luz.
- 26 Ciertamente no es bueno condenar al justo,
- Ni herir a los nobles que hacen lo recto.
- 27 El que ahorra sus palabras tiene sabiduría;
- De espíritu prudente es el hombre entendido.
- 28 Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio;
- El que cierra sus labios es entendido.
18
- 1 Su deseo busca el que se desvía,
- Y se entremete en todo negocio.
- 2 No toma placer el necio en la inteligencia,
- Sino en que su corazón se descubra.
- 3 Cuando viene el impío, viene también el menosprecio,
- Y con el deshonrador la afrenta.
- 4 Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre;
- Y arroyo que rebosa, la fuente de la sabiduría.
- 5 Tener respeto a la persona del impío,
- Para pervertir el derecho del justo, no es bueno.
- 6 Los labios del necio traen contienda;
- Y su boca los azotes llama.
- 7 La boca del necio es quebrantamiento para sí,
- Y sus labios son lazos para su alma.
- 8 Las palabras del chismoso son como bocados suaves,
- Y penetran hasta las entrañas.
- 9 También el que es negligente en su trabajo
- Es hermano del hombre disipador.
- 10 Torre fuerte es el nombre de Jehová;
- A él correrá el justo, y será levantado.
- 11 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada,
- Y como un muro alto en su imaginación.
- 12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre,
- Y antes de la honra es el abatimiento.
- 13 Al que responde palabra antes de oír,
- Le es fatuidad y oprobio.
- 14 El ánimo del hombre soportará su enfermedad;
- Mas ¿quién sorportará al ánimo angustiado?
- 15 El corazón del entendido adquiere sabiduría;
- Y el oído de los sabios busca la ciencia.
- 16 La dádiva del hombre le ensancha el camino
- Y le lleva delante de los grandes.
- 17 Justo parece el primero que aboga por su causa;
- Pero viene su adversario, y le descubre.
- 18 La suerte pone fin a los pleitos,
- Y decide entre los poderosos.
- 19 El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte,
- Y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.
- 20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre;
- Se saciará del producto de sus labios.
- 21 La muerte y la vida están en poder de la lengua,
- Y el que la ama comerá de sus frutos.
- 22 El que halla esposa halla el bien,
- Y alcanza la benevolencia de Jehová.
- 23 El pobre habla con ruegos,
- Mas el rico responde durezas.
- 24 El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;
- Y amigo hay más unido que un hermano.
19
- 1 Mejor es el pobre que camina en integridad,
- Que el de perversos labios y fatuo.
- 2 El alma sin ciencia no es buena,
- Y aquel que se apresura con los pies, peca.
- 3 La insensatez del hombre tuerce su camino,
- Y luego contra Jehová se irrita su corazón.
- 4 Las riquezas traen muchos amigos;
- Mas el pobre es apartado de su amigo.
- 5 El testigo falso no quedará sin castigo,
- Y el que habla mentiras no escapará.
- 6 Muchos buscan el favor del generoso,
- Y cada uno es amigo del hombre que da.
- 7 Todos los hermanos del pobre le aborrecen;
- ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él!
- Buscará la palabra, y no la hallará.
- 8 El que posee entendimiento ama su alma;
- El que guarda la inteligencia hallará el bien.
- 9 El testigo falso no quedará sin castigo,
- Y el que habla mentiras perecerá.
- 10 No conviene al necio el deleite;
- ¡Cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes!
- 11 La cordura del hombre detiene su furor,
- Y su honra es pasar por alto la ofensa.
- 12 Como rugido de cachorro de león es la ira del rey,
- Y su favor como el rocío sobre la hierba.
- 13 Dolor es para su padre el hijo necio,
- Y gotera continua las contiendas de la mujer.
- 14 La casa y las riquezas son herencia de los padres;
- Mas de Jehová la mujer prudente.
- 15 La pereza hace caer en profundo sueño,
- Y el alma negligente padecerá hambre.
- 16 El que guarda el mandamiento guarda su alma;
- Mas el que menosprecia sus caminos morirá.
- 17 A Jehová presta el que da al pobre,
- Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.
- 18 Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza;
- Mas no se apresure tu alma para destruirlo.
- 19 El de grande ira llevará la pena;
- Y si usa de violencias, añadirá nuevos males.
- 20 Escucha el consejo, y recibe la corrección,
- Para que seas sabio en tu vejez.
- 21 Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre;
- Mas el consejo de Jehová permanecerá.
- 22 Contentamiento es a los hombres hacer misericordia;
- Pero mejor es el pobre que el mentiroso.
- 23 El temor de Jehová es para vida,
- Y con él vivirá lleno de reposo el hombre;
- No será visitado de mal.
- 24 El perezoso mete su mano en el plato,
- Y ni aun a su boca la llevará.
- 25 Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado;
- Y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia.
- 26 El que roba a su padre y ahuyenta a su madre,
- Es hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio.
- 27 Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas
- Que te hacen divagar de las razones de sabiduría.
- 28 El testigo perverso se burlará del juicio,
- Y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad.
- 29 Preparados están juicios para los escarnecedores,
- Y azotes para las espaldas de los necios.
20
- 1 El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora,
- Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.
- 2 Como rugido de cachorro de león es el terror del rey;
- El que lo enfurece peca contra sí mismo.
- 3 Honra es del hombre dejar la contienda;
- Mas todo insensato se envolverá en ella.
- 4 El perezoso no ara a causa del invierno;
- Pedirá, pues, en la siega, y no hallará.
- 5 Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre;
- Mas el hombre entendido lo alcanzará.
- 6 Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad,
- Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
- 7 Camina en su integridad el justo;
- Sus hijos son dichosos después de él.
- 8 El rey que se sienta en el trono de juicio,
- Con su mirar disipa todo mal.
- 9 ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón,
- Limpio estoy de mi pecado?
- 10 Pesa falsa y medida falsa,
- Ambas cosas son abominación a Jehová.
- 11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos,
- Si su conducta fuere limpia y recta.
- 12 El oído que oye, y el ojo que ve,
- Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová.
- 13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas;
- Abre tus ojos, y te saciarás de pan.
- 14 El que compra dice: Malo es, malo es;
- Mas cuando se aparta, se alaba.
- 15 Hay oro y multitud de piedras preciosas;
- Mas los labios prudentes son joya preciosa.
- 16 Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño,
- Y toma prenda del que sale fiador por los extraños.
- 17 Sabroso es al hombre el pan de mentira;
- Pero después su boca será llena de cascajo.
- 18 Los pensamientos con el consejo se ordenan;
- Y con dirección sabia se hace la guerra.
- 19 El que anda en chismes descubre el secreto;
- No te entremetas, pues, con el suelto de lengua.
- 20 Al que maldice a su padre o a su madre,
- Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa.
- 21 Los bienes que se adquieren de prisa al principio,
- No serán al final bendecidos.
- 22 No digas: Yo me vengaré;
- Espera a Jehová, y él te salvará.
- 23 Abominación son a Jehová las pesas falsas,
- Y la balanza falsa no es buena.
- 24 De Jehová son los pasos del hombre;
- ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?
- 25 Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración,
- Y después de hacerlo, reflexionar.
- 26 El rey sabio avienta a los impíos,
- Y sobre ellos hace rodar la rueda.
- 27 Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre,
- La cual escudriña lo más profundo del corazón.
- 28 Misericordia y verdad guardan al rey,
- Y con clemencia se sustenta su trono.
- 29 La gloria de los jóvenes es su fuerza,
- Y la hermosura de los ancianos es su vejez.
- 30 Los azotes que hieren son medicina para el malo,
- Y el castigo purifica el corazón.
21
- 1 Como los repartimientos de las aguas,
- Así está el corazón del rey en la mano de Jehová;
- A todo lo que quiere lo inclina.
- 2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión;
- Pero Jehová pesa los corazones.
- 3 Hacer justicia y juicio es a Jehová
- Más agradable que sacrificio.
- 4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón,
- Y pensamiento de impíos, son pecado.
- 5 Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia;
- Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.
- 6 Amontonar tesoros con lengua mentirosa
- Es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte.
- 7 La rapiña de los impíos los destruirá,
- Por cuanto no quisieron hacer juicio.
- 8 El camino del hombre perverso es torcido y extraño;
- Mas los hechos del limpio son rectos.
- 9 Mejor es vivir en un rincón del terrado
- Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
- 10 El alma del impío desea el mal;
- Su prójimo no halla favor en sus ojos.
- 11 Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio;
- Y cuando se le amonesta al sabio, aprende ciencia.
- 12 Considera el justo la casa del impío,
- Cómo los impíos son trastornados por el mal.
- 13 El que cierra su oído al clamor del pobre,
- También él clamará, y no será oído.
- 14 La dádiva en secreto calma el furor,
- Y el don en el seno, la fuerte ira.
- 15 Alegría es para el justo el hacer juicio;
- Mas destrucción a los que hacen iniquidad.
- 16 El hombre que se aparta del camino de la sabiduría
- Vendrá a parar en la compañía de los muertos.
- 17 Hombre necesitado será el que ama el deleite,
- Y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá.
- 18 Rescate del justo es el impío,
- Y por los rectos, el prevaricador.
- 19 Mejor es morar en tierra desierta
- Que con la mujer rencillosa e iracunda.
- 20 Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio;
- Mas el hombre insensato todo lo disipa.
- 21 El que sigue la justicia y la misericordia
- Hallará la vida, la justicia y la honra.
- 22 Tomó el sabio la ciudad de los fuertes,
- Y derribó la fuerza en que ella confiaba.
- 23 El que guarda su boca y su lengua,
- Su alma guarda de angustias.
- 24 Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso
- Que obra en la insolencia de su presunción.
- 25 El deseo del perezoso le mata,
- Porque sus manos no quieren trabajar.
- 26 Hay quien todo el día codicia;
- Pero el justo da, y no detiene su mano.
- 27 El sacrificio de los impíos es abominación;
- ¡Cuánto más ofreciéndolo con maldad!
- 28 El testigo mentiroso perecerá;
- Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho.
- 29 El hombre impío endurece su rostro;
- Mas el recto ordena sus caminos.
- 30 No hay sabiduría, ni inteligencia,
- Ni consejo, contra Jehová.
- 31 El caballo se alista para el día de la batalla;
- Mas Jehová es el que da la victoria.
22
- 1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas,
- Y la buena fama más que la plata y el oro.
- 2 El rico y el pobre se encuentran;
- A ambos los hizo Jehová.
- 3 El avisado ve el mal y se esconde;
- Mas los simples pasan y reciben el daño.
- 4 Riquezas, honra y vida
- Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
- 5 Espinos y lazos hay en el camino del perverso;
- El que guarda su alma se alejará de ellos.
- 6 Instruye al niño en su camino,
- Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
- 7 El rico se enseñorea de los pobres,
- Y el que toma prestado es siervo del que presta.
- 8 El que sembrare iniquidad, iniquidad segará,
- Y la vara de su insolencia se quebrará.
- 9 El ojo misericordioso será bendito,
- Porque dio de su pan al indigente.
- 10 Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda,
- Y cesará el pleito y la afrenta.
- 11 El que ama la limpieza de corazón,
- Por la gracia de sus labios tendrá la amistad del rey.
- 12 Los ojos de Jehová velan por la ciencia;
- Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores.
- 13 Dice el perezoso: El león está fuera;
- Seré muerto en la calle.
- 14 Fosa profunda es la boca de la mujer extraña;
- Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella.
- 15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho;
- Mas la vara de la corrección la alejará de él.
- 16 El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias,
- O que da al rico, ciertamente se empobrecerá.
- 17 Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios,
- Y aplica tu corazón a mi sabiduría;
- 18 Porque es cosa deliciosa, si las guardares dentro de ti;
- Si juntamente se afirmaren sobre tus labios.
- 19 Para que tu confianza sea en Jehová,
- Te las he hecho saber hoy a ti también.
- 20 ¿No te he escrito tres veces
- En consejos y en ciencia,
- 21 Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de verdad,
- A fin de que vuelvas a llevar palabras de verdad a los que te enviaron?
- 22 No robes al pobre, porque es pobre,
- Ni quebrantes en la puerta al afligido;
- 23 Porque Jehová juzgará la causa de ellos,
- Y despojará el alma de aquellos que los despojaren.
- 24 No te entremetas con el iracundo,
- Ni te acompañes con el hombre de enojos,
- 25 No sea que aprendas sus maneras,
- Y tomes lazo para tu alma.
- 26 No seas de aquellos que se comprometen,
- Ni de los que salen por fiadores de deudas.
- 27 Si no tuvieres para pagar,
- ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?
- 28 No traspases los linderos antiguos
- Que pusieron tus padres.
- 29 ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará;
- No estará delante de los de baja condición.
23
- 1 Cuando te sientes a comer con algún señor,
- Considera bien lo que está delante de ti,
- 2 Y pon cuchillo a tu garganta,
- Si tienes gran apetito.
- 3 No codicies sus manjares delicados,
- Porque es pan engañoso.
- 4 No te afanes por hacerte rico;
- Sé prudente, y desiste.
- 5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?
- Porque se harán alas
- Como alas de águila, y volarán al cielo.
- 6 No comas pan con el avaro,
- Ni codicies sus manjares;
- 7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
- Come y bebe, te dirá;
- Mas su corazón no está contigo.
- 8 Vomitarás la parte que comiste,
- Y perderás tus suaves palabras.
- 9 No hables a oídos del necio,
- Porque menospreciará la prudencia de tus razones.
- 10 No traspases el lindero antiguo,
- Ni entres en la heredad de los huérfanos;
- 11 Porque el defensor de ellos es el Fuerte,
- El cual juzgará la causa de ellos contra ti.
- 12 Aplica tu corazón a la enseñanza,
- Y tus oídos a las palabras de sabiduría.
- 13 No rehúses corregir al muchacho;
- Porque si lo castigas con vara, no morirá.
- 14 Lo castigarás con vara,
- Y librarás su alma del Seol.
- 15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio,
- También a mí se me alegrará el corazón;
- 16 Mis entrañas también se alegrarán
- Cuando tus labios hablaren cosas rectas.
- 17 No tenga tu corazón envidia de los pecadores,
- Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo;
- 18 Porque ciertamente hay fin,
- Y tu esperanza no será cortada.
- 19 Oye, hijo mío, y sé sabio,
- Y endereza tu corazón al camino.
- 20 No estés con los bebedores de vino,
- Ni con los comedores de carne;
- 21 Porque el bebedor y el comilón empobrecerán,
- Y el sueño hará vestir vestidos rotos.
- 22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró;
- Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
- 23 Compra la verdad, y no la vendas;
- La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
- 24 Mucho se alegrará el padre del justo,
- Y el que engendra sabio se gozará con él.
- 25 Alégrense tu padre y tu madre,
- Y gócese la que te dio a luz.
- 26 Dame, hijo mío, tu corazón,
- Y miren tus ojos por mis caminos.
- 27 Porque abismo profundo es la ramera,
- Y pozo angosto la extraña.
- 28 También ella, como robador, acecha,
- Y multiplica entre los hombres los prevaricadores.
- 29 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas?
- ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde?
- ¿Para quién lo amoratado de los ojos?
- 30 Para los que se detienen mucho en el vino,
- Para los que van buscando la mistura.
- 31 No mires al vino cuando rojea,
- Cuando resplandece su color en la copa.
- Se entra suavemente;
- 32 Mas al fin como serpiente morderá,
- Y como áspid dará dolor.
- 33 Tus ojos mirarán cosas extrañas,
- Y tu corazón hablará perversidades.
- 34 Serás como el que yace en medio del mar,
- O como el que está en la punta de un mastelero.
- 35 Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió;
- Me azotaron, mas no lo sentí;
- Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.
24
- 1 No tengas envidia de los hombres malos,
- Ni desees estar con ellos;
- 2 Porque su corazón piensa en robar,
- E iniquidad hablan sus labios.
- 3 Con sabiduría se edificará la casa,
- Y con prudencia se afirmará;
- 4 Y con ciencia se llenarán las cámaras
- De todo bien preciado y agradable.
- 5 El hombre sabio es fuerte,
- Y de pujante vigor el hombre docto.
- 6 Porque con ingenio harás la guerra,
- Y en la multitud de consejeros está la victoria.
- 7 Alta está para el insensato la sabiduría;
- En la puerta no abrirá él su boca.
- 8 Al que piensa hacer el mal,
- Le llamarán hombre de malos pensamientos.
- 9 El pensamiento del necio es pecado,
- Y abominación a los hombres el escarnecedor.
- 10 Si fueres flojo en el día de trabajo,
- Tu fuerza será reducida.
- 11 Libra a los que son llevados a la muerte;
- Salva a los que están en peligro de muerte.
- 12 Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos,
- ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones?
- El que mira por tu alma, él lo conocerá,
- Y dará al hombre según sus obras.
- 13 Come, hijo mío, de la miel, porque es buena,
- Y el panal es dulce a tu paladar.
- 14 Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría;
- Si la hallares tendrás recompensa,
- Y al fin tu esperanza no será cortada.
- 15 Oh impío, no aceches la tienda del justo,
- No saquees su cámara;
- 16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;
- Mas los impíos caerán en el mal.
- 17 Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes,
- Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón;
- 18 No sea que Jehová lo mire, y le desagrade,
- Y aparte de sobre él su enojo.
- 19 No te entremetas con los malignos,
- Ni tengas envidia de los impíos;
- 20 Porque para el malo no habrá buen fin,
- Y la lámpara de los impíos será apagada.
- 21 Teme a Jehová, hijo mío, y al rey;
- No te entremetas con los veleidosos;
- 22 Porque su quebrantamiento vendrá de repente;
- Y el quebrantamiento de ambos,
- ¿quién lo comprende?
23
También estos son dichos de los sabios:- Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno.
- 24 El que dijere al malo: Justo eres,
- Los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones;
- 25 Mas los que lo reprendieren tendrán felicidad,
- Y sobre ellos vendrá gran bendición.
- 26 Besados serán los labios
- Del que responde palabras rectas.
- 27 Prepara tus labores fuera,
- Y disponlas en tus campos,
- Y después edificarás tu casa.
- 28 No seas sin causa testigo contra tu prójimo,
- Y no lisonjees con tus labios.
- 29 No digas: Como me hizo, así le haré;
- Daré el pago al hombre según su obra.
- 30 Pasé junto al campo del hombre perezoso,
- Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento;
- 31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos,
- Ortigas habían ya cubierto su faz,
- Y su cerca de piedra estaba ya destruida.
- 32 Miré, y lo puse en mi corazón;
- Lo vi, y tomé consejo.
- 33 Un poco de sueño, cabeceando otro poco,
- Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir;
- 34 Así vendrá como caminante tu necesidad,
- Y tu pobreza como hombre armado.
25
1
También estos son proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá:- 2 Gloria de Dios es encubrir un asunto;
- Pero honra del rey es escudriñarlo.
- 3 Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra,
- Y para el corazón de los reyes, no hay investigación.
- 4 Quita las escorias de la plata,
- Y saldrá alhaja al fundidor.
- 5 Aparta al impío de la presencia del rey,
- Y su trono se afirmará en justicia.
- 6 No te alabes delante del rey,
- Ni estés en el lugar de los grandes;
- 7 Porque mejor es que se te diga: Sube acá,
- Y no que seas humillado delante del príncipe
- A quien han mirado tus ojos.
- 8 No entres apresuradamente en pleito,
- No sea que no sepas qué hacer al fin,
- Después que tu prójimo te haya avergonzado.
- 9 Trata tu causa con tu compañero,
- Y no descubras el secreto a otro,
- 10 No sea que te deshonre el que lo oyere,
- Y tu infamia no pueda repararse.
- 11 Manzana de oro con figuras de plata
- Es la palabra dicha como conviene.
- 12 Como zarcillo de oro y joyel de oro fino
- Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.
- 13 Como frío de nieve en tiempo de la siega,
- Así es el mensajero fiel a los que lo envían,
- Pues al alma de su señor da refrigerio.
- 14 Como nubes y vientos sin lluvia,
- Así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.
- 15 Con larga paciencia se aplaca el príncipe,
- Y la lengua blanda quebranta los huesos.
- 16 ¿Hallaste miel? Come lo que te basta,
- No sea que hastiado de ella la vomites.
- 17 Detén tu pie de la casa de tu vecino,
- No sea que hastiado de ti te aborrezca.
- 18 Martillo y cuchillo y saeta aguda
- Es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.
- 19 Como diente roto y pie descoyuntado
- Es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia.
- 20 El que canta canciones al corazón afligido
- Es como el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el jabón echa vinagre.
- 21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan,
- Y si tuviere sed, dale de beber agua;
- 22 Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza,
- Y Jehová te lo pagará.
- 23 El viento del norte ahuyenta la lluvia,
- Y el rostro airado la lengua detractora.
- 24 Mejor es estar en un rincón del terrado,
- Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
- 25 Como el agua fría al alma sedienta,
- Así son las buenas nuevas de lejanas tierras.
- 26 Como fuente turbia y manantial corrompido,
- Es el justo que cae delante del impío.
- 27 Comer mucha miel no es bueno,
- Ni el buscar la propia gloria es gloria.
- 28 Como ciudad derribada y sin muro
- Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.
26
- 1 Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega,
- Así no conviene al necio la honra.
- 2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo,
- Así la maldición nunca vendrá sin causa.
- 3 El látigo para el caballo, el cabestro para el asno,
- Y la vara para la espalda del necio.
- 4 Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad,
- Para que no seas tú también como él.
- 5 Responde al necio como merece su necedad,
- Para que no se estime sabio en su propia opinión.
- 6 Como el que se corta los pies y bebe su daño,
- Así es el que envía recado por mano de un necio.
- 7 Las piernas del cojo penden inútiles;
- Así es el proverbio en la boca del necio.
- 8 Como quien liga la piedra en la honda,
- Así hace el que da honra al necio.
- 9 Espinas hincadas en mano del embriagado,
- Tal es el proverbio en la boca de los necios.
- 10 Como arquero que a todos hiere,
- Es el que toma a sueldo insensatos y vagabundos.
- 11 Como perro que vuelve a su vómito,
- Así es el necio que repite su necedad.
- 12 ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión?
- Más esperanza hay del necio que de él.
- 13 Dice el perezoso: El león está en el camino;
- El león está en las calles.
- 14 Como la puerta gira sobre sus quicios,
- Así el perezoso se vuelve en su cama.
- 15 Mete el perezoso su mano en el plato;
- Se cansa de llevarla a su boca.
- 16 En su propia opinión el perezoso es más sabio
- Que siete que sepan aconsejar.
- 17 El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno
- Es como el que toma al perro por las orejas.
- 18 Como el que enloquece, y echa llamas
- Y saetas y muerte,
- 19 Tal es el hombre que engaña a su amigo,
- Y dice: Ciertamente lo hice por broma.
- 20 Sin leña se apaga el fuego,
- Y donde no hay chismoso, cesa la contienda.
- 21 El carbón para brasas, y la leña para el fuego;
- Y el hombre rencilloso para encender contienda.
- 22 Las palabras del chismoso son como bocados suaves,
- Y penetran hasta las entrañas.
- 23 Como escoria de plata echada sobre el tiesto
- Son los labios lisonjeros y el corazón malo.
- 24 El que odia disimula con sus labios;
- Mas en su interior maquina engaño.
- 25 Cuando hablare amigablemente, no le creas;
- Porque siete abominaciones hay en su corazón.
- 26 Aunque su odio se cubra con disimulo,
- Su maldad será descubierta en la congregación.
- 27 El que cava foso caerá en él;
- Y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá.
- 28 La lengua falsa atormenta al que ha lastimado,
- Y la boca lisonjera hace resbalar.
27
- 1 No te jactes del día de mañana;
- Porque no sabes qué dará de sí el día.
- 2 Alábete el extraño, y no tu propia boca;
- El ajeno, y no los labios tuyos.
- 3 Pesada es la piedra, y la arena pesa;
- Mas la ira del necio es más pesada que ambas.
- 4 Cruel es la ira, e impetuoso el furor;
- Mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?
- 5 Mejor es reprensión manifiesta
- Que amor oculto.
- 6 Fieles son las heridas del que ama;
- Pero importunos los besos del que aborrece.
- 7 El hombre saciado desprecia el panal de miel;
- Pero al hambriento todo lo amargo es dulce.
- 8 Cual ave que se va de su nido,
- Tal es el hombre que se va de su lugar.
- 9 El ungüento y el perfume alegran el corazón,
- Y el cordial consejo del amigo, al hombre.
- 10 No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre;
- Ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción.
- Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos.
- 11 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón,
- Y tendré qué responder al que me agravie.
- 12 El avisado ve el mal y se esconde;
- Mas los simples pasan y llevan el daño.
- 13 Quítale su ropa al que salió fiador por el extraño;
- Y al que fía a la extraña, tómale prenda.
- 14 El que bendice a su amigo en alta voz, madrugando de mañana,
- Por maldición se le contará.
- 15 Gotera continua en tiempo de lluvia
- Y la mujer rencillosa, son semejantes;
- 16 Pretender contenerla es como refrenar el viento,
- O sujetar el aceite en la mano derecha.
- 17 Hierro con hierro se aguza;
- Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
- 18 Quien cuida la higuera comerá su fruto,
- Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra.
- 19 Como en el agua el rostro corresponde al rostro,
- Así el corazón del hombre al del hombre.
- 20 El Seol y el Abadón nunca se sacian;
- Así los ojos del hombre nunca están satisfechos.
- 21 El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro,
- Y al hombre la boca del que lo alaba.
- 22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo majados con el pisón,
- No se apartará de él su necedad.
- 23 Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas,
- Y mira con cuidado por tus rebaños;
- 24 Porque las riquezas no duran para siempre;
- ¿Y será la corona para perpetuas generaciones?
- 25 Saldrá la grama, aparecerá la hierba,
- Y se segarán las hierbas de los montes.
- 26 Los corderos son para tus vestidos,
- Y los cabritos para el precio del campo;
- 27 Y abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, para mantenimiento de tu casa,
- Y para sustento de tus criadas.
28
- 1 Huye el impío sin que nadie lo persiga;
- Mas el justo está confiado como un león.
- 2 Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos;
- Mas por el hombre entendido y sabio permanece estable.
- 3 El hombre pobre y robador de los pobres
- Es como lluvia torrencial que deja sin pan.
- 4 Los que dejan la ley alaban a los impíos;
- Mas los que la guardan contenderán con ellos.
- 5 Los hombres malos no entienden el juicio;
- Mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas.
- 6 Mejor es el pobre que camina en su integridad,
- Que el de perversos caminos y rico.
- 7 El que guarda la ley es hijo prudente;
- Mas el que es compañero de glotones avergüenza a su padre.
- 8 El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés,
- Para aquel que se compadece de los pobres las aumenta.
- 9 El que aparta su oído para no oír la ley,
- Su oración también es abominable.
- 10 El que hace errar a los rectos por el mal camino,
- El caerá en su misma fosa;
- Mas los perfectos heredarán el bien.
- 11 El hombre rico es sabio en su propia opinión;
- Mas el pobre entendido lo escudriña.
- 12 Cuando los justos se alegran, grande es la gloria;
- Mas cuando se levantan los impíos, tienen que esconderse los hombres.
- 13 El que encubre sus pecados no prosperará;
- Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
- 14 Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios;
- Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.
- 15 León rugiente y oso hambriento
- Es el príncipe impío sobre el pueblo pobre.
- 16 El príncipe falto de entendimiento multiplicará la extorsión;
- Mas el que aborrece la avaricia prolongará sus días.
- 17 El hombre cargado de la sangre de alguno
- Huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá.
- 18 El que en integridad camina será salvo;
- Mas el de perversos caminos caerá en alguno.
- 19 El que labra su tierra se saciará de pan;
- Mas el que sigue a los ociosos se llenará de pobreza.
- 20 El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones;
- Mas el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa.
- 21 Hacer acepción de personas no es bueno;
- Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre.
- 22 Se apresura a ser rico el avaro,
- Y no sabe que le ha de venir pobreza.
- 23 El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia
- Que el que lisonjea con la lengua.
- 24 El que roba a su padre o a su madre, y dice que no es maldad,
- Compañero es del hombre destruidor.
- 25 El altivo de ánimo suscita contiendas;
- Mas el que confía en Jehová prosperará.
- 26 El que confía en su propio corazón es necio;
- Mas el que camina en sabiduría será librado.
- 27 El que da al pobre no tendrá pobreza;
- Mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones.
- 28 Cuando los impíos son levantados se esconde el hombre;
- Mas cuando perecen, los justos se multiplican.
29
- 1 El hombre que reprendido endurece la cerviz,
- De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.
- 2 Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra;
- Mas cuando domina el impío, el pueblo gime.
- 3 El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre;
- Mas el que frecuenta rameras perderá los bienes.
- 4 El rey con el juicio afirma la tierra;
- Mas el que exige presentes la destruye.
- 5 El hombre que lisonjea a su prójimo,
- Red tiende delante de sus pasos.
- 6 En la transgresión del hombre malo hay lazo;
- Mas el justo cantará y se alegrará.
- 7 Conoce el justo la causa de los pobres;
- Mas el impío no entiende sabiduría.
- 8 Los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas;
- Mas los sabios apartan la ira.
- 9 Si el hombre sabio contendiere con el necio,
- Que se enoje o que se ría, no tendrá reposo.
- 10 Los hombres sanguinarios aborrecen al perfecto,
- Mas los rectos buscan su contentamiento.
- 11 El necio da rienda suelta a toda su ira,
- Mas el sabio al fin la sosiega.
- 12 Si un gobernante atiende la palabra mentirosa,
- Todos sus servidores serán impíos.
- 13 El pobre y el usurero se encuentran;
- Jehová alumbra los ojos de ambos.
- 14 Del rey que juzga con verdad a los pobres,
- El trono será firme para siempre.
- 15 La vara y la corrección dan sabiduría;
- Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.
- 16 Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgresión;
- Mas los justos verán la ruina de ellos.
- 17 Corrige a tu hijo, y te dará descanso,
- Y dará alegría a tu alma.
- 18 Sin profecía el pueblo se desenfrena;
- Mas el que guarda la ley es bienaventurado.
- 19 El siervo no se corrige con palabras;
- Porque entiende, mas no hace caso.
- 20 ¿Has visto hombre ligero en sus palabras?
- Más esperanza hay del necio que de él.
- 21 El siervo mimado desde la niñez por su amo,
- A la postre será su heredero.
- 22 El hombre iracundo levanta contiendas,
- Y el furioso muchas veces peca.
- 23 La soberbia del hombre le abate;
- Pero al humilde de espíritu sustenta la honra.
- 24 El cómplice del ladrón aborrece su propia alma;
- Pues oye la imprecación y no dice nada.
- 25 El temor del hombre pondrá lazo;
- Mas el que confía en Jehová será exaltado.
- 26 Muchos buscan el favor del príncipe;
- Mas de Jehová viene el juicio de cada uno.
- 27 Abominación es a los justos el hombre inicuo;
- Y abominación es al impío el de caminos rectos.
30
1
Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal.- 2 Ciertamente más rudo soy yo que ninguno,
- Ni tengo entendimiento de hombre.
- 3 Yo ni aprendí sabiduría,
- Ni conozco la ciencia del Santo.
- 4 ¿Quién subió al cielo, y descendió?
- ¿Quién encerró los vientos en sus puños?
- ¿Quién ató las aguas en un paño?
- ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra?
- ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
- 5 Toda palabra de Dios es limpia;
- El es escudo a los que en él esperan.
- 6 No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
- Y seas hallado mentiroso.
- 7 Dos cosas te he demandado;
- No me las niegues antes que muera:
- 8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí;
- No me des pobreza ni riquezas;
- Manténme del pan necesario;
- 9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová?
- O que siendo pobre, hurte,
- Y blasfeme el nombre de mi Dios.
- 10 No acuses al siervo ante su señor,
- No sea que te maldiga, y lleves el castigo.
- 11 Hay generación que maldice a su padre
- Y a su madre no bendice.
- 12 Hay generación limpia en su propia opinión,
- Si bien no se ha limpiado de su inmundicia.
- 13 Hay generación cuyos ojos son altivos
- Y cuyos párpados están levantados en alto.
- 14 Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos,
- Para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres.
- 15 La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame!
- Tres cosas hay que nunca se sacian;
- Aun la cuarta nunca dice: ¡Basta!
- 16 El Seol, la matriz estéril,
- La tierra que no se sacia de aguas,
- Y el fuego que jamás dice: ¡Basta!
- 17 El ojo que escarnece a su padre
- Y menosprecia la enseñanza de la madre,
- Los cuervos de la cañada lo saquen,
- Y lo devoren los hijos del águila.
- 18 Tres cosas me son ocultas;
- Aun tampoco sé la cuarta:
- 19 El rastro del águila en el aire;
- El rastro de la culebra sobre la peña;
- El rastro de la nave en medio del mar;
- Y el rastro del hombre en la doncella.
- 20 El proceder de la mujer adúltera es así:
- Come, y limpia su boca
- Y dice: No he hecho maldad.
- 21 Por tres cosas se alborota la tierra,
- Y la cuarta ella no puede sufrir:
- 22 Por el siervo cuando reina;
- Por el necio cuando se sacia de pan;
- 23 Por la mujer odiada cuando se casa;
- Y por la sierva cuando hereda a su señora.
- 24 Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra,
- Y las mismas son más sabias que los sabios:
- 25 Las hormigas, pueblo no fuerte,
- Y en el verano preparan su comida;
- 26 Los conejos, pueblo nada esforzado,
- Y ponen su casa en la piedra;
- 27 Las langostas, que no tienen rey,
- Y salen todas por cuadrillas;
- 28 La araña que atrapas con la mano,
- Y está en palacios de rey.
- 29 Tres cosas hay de hermoso andar,
- Y la cuarta pasea muy bien:
- 30 El león, fuerte entre todos los animales,
- Que no vuelve atrás por nada;
- 31 El ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío;
- Y el rey, a quien nadie resiste.
- 32 Si neciamente has procurado enaltecerte,
- O si has pensado hacer mal,
- Pon el dedo sobre tu boca.
- 33 Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla,
- Y el que recio se suena las narices sacará sangre;
- Y el que provoca la ira causará contienda.
31
1
Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.- 2 ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre?
- ¿Y qué, hijo de mis deseos?
- 3 No des a las mujeres tu fuerza,
- Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.
- 4 No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino,
- Ni de los príncipes la sidra;
- 5 No sea que bebiendo olviden la ley,
- Y perviertan el derecho de todos los afligidos.
- 6 Dad la sidra al desfallecido,
- Y el vino a los de amargado ánimo.
- 7 Beban, y olvídense de su necesidad,
- Y de su miseria no se acuerden más.
- 8 Abre tu boca por el mudo
- En el juicio de todos los desvalidos.
- 9 Abre tu boca, juzga con justicia,
- Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.
- 10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
- Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
- 11 El corazón de su marido está en ella confiado,
- Y no carecerá de ganancias.
- 12 Le da ella bien y no mal
- Todos los días de su vida.
- 13 Busca lana y lino,
- Y con voluntad trabaja con sus manos.
- 14 Es como nave de mercader;
- Trae su pan de lejos.
- 15 Se levanta aun de noche
- Y da comida a su familia
- Y ración a sus criadas.
- 16 Considera la heredad, y la compra,
- Y planta viña del fruto de sus manos.
- 17 Ciñe de fuerza sus lomos,
- Y esfuerza sus brazos.
- 18 Ve que van bien sus negocios;
- Su lámpara no se apaga de noche.
- 19 Aplica su mano al huso,
- Y sus manos a la rueca.
- 20 Alarga su mano al pobre,
- Y extiende sus manos al menesteroso.
- 21 No tiene temor de la nieve por su familia,
- Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
- 22 Ella se hace tapices;
- De lino fino y púrpura es su vestido.
- 23 Su marido es conocido en las puertas,
- Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
- 24 Hace telas, y vende,
- Y da cintas al mercader.
- 25 Fuerza y honor son su vestidura;
- Y se ríe de lo por venir.
- 26 Abre su boca con sabiduría,
- Y la ley de clemencia está en su lengua.
- 27 Considera los caminos de su casa,
- Y no come el pan de balde.
- 28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
- Y su marido también la alaba:
- 29 Muchas mujeres hicieron el bien;
- Mas tú sobrepasas a todas.
- 30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
- La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
- 31 Dadle del fruto de sus manos,
- Y alábenla en las puertas sus hechos.